¡Ha llegado el momento!

Vas a superar el síndrome del impostor para siempre jamás

¡¿No me digas que tú también tienes o has sufrido el Síndrome del Impostor?!

 

¡¡Bienvenido al mayor club del mundo!!

 

Sois millones de integrantes. Yo también estuve dentro durante años hasta que descubrí lo que te voy a contar aquí.

 

Y una vez lo sepas y lo apliques, tú también dejarás de estar dentro de ese enorme y mierdero club.

 

Sé que estás impaciente por saber cómo acabar con ese bicho que te tiene cogido por los huevos, pero las prisas son malas consejeras.

 

Para acabar con él y arrancarle la cabeza de cuajo sin que haga como la Hidra de Lerna, esa serpiente con un montón de cabezas a la que cada vez que le cortas una le salen dos, tienes que saber a qué te enfrentas.

 

Para vencer al enemigo hay que conocerlo bien.

 

Te voy a contar de forma rápida qué es el síndrome del impostor, a quién afecta y la estrategia que usa uno de los autores de libros de no ficción más importantes de los últimos años para superarlo.

 

Vamos a ello.

 

La palabra síndrome quiere decir que se trata de un trastorno psicológico y lo de impostor porque se refiere a “la sensación de dudar de tus propias habilidades/capacidades”.

 

Dicho en corto: el síndrome del impostor es una creencia limitante. Tú crees que tus capacidades no son suficientes o las necesarias para hacer algo.

 

Dicho de otro modo: es una idea, un pensamiento, que te crea la sensación de inseguridad que te lleva a dudar de tus habilidades y a temer ser descubierto como un «fraude». Y ocurre incluso aunque tu capacidad esté más que demostrada.

 

A pesar de la palabra síndrome, no se trata de ninguna enfermedad ni de ninguna disfunción psicológica. Así que no es nada que te deba preocupar.

 

Según varios estudios, 7 de cada 10 personas lo han sentido alguna vez.

 

Ves por lo que te decía que en este club hay millones de personas dentro.

 

Otro dato curioso. Afecta tanto a hombres como a mujeres.  

Es un síndrome paritario e igualitario.

 

No depende del sexo.

 

Tampoco de la edad. Lo sufren personas con 14 años y también con 92.

 

Ni siquiera del nivel de educación.

 

Ni del estrato social.

 

Ni del dinero que tengas o ganes.

 

Afecta incluso a las personas que tienen experiencia y habilidades más que demostradas y reales.

 

Hay personas con tres carreras, de alta posición social y que ingresan millones que viven acogotadas por ese puñetero síndrome.

 

¿No me crees?

 

Es el caso de Seth Godin, autor del libro la Vaca púrpura del que ha vendido millones de ejemplares, (es decir sólo por ese libro es millonario).

 

Ha estudiado en la universidad de Standford y ha publicado ya 14 libros súper ventas.

 

Casi nada el tipo, ¿eh?

 

Sin embargo, asegura que siente el síndrome del impostor cada vez que empieza un nuevo proyecto.

 

Ahí tienes un caso concreto de que este síndrome es como las garrapatas, no discrimina.

 

Godin enfrenta el síndrome del impostor reconociendo que el miedo es parte del proceso creativo, y que ignorarlo o esperar a que desaparezca es una trampa.

 

Para no caer en esa trampa, hace 3 cosas.

 

1.- Toma acción (escribe) a pesar de las dudas.

 

2.- Asume que su trabajo nunca va a ser perfecto. Y que la perfección no es lo importante de su trabajo.

 

3.- Acepta que lo importante es aportar algo de valor al lector. No el máximo valor. Sino algo realmente de valor.

 

De este modo consigue quitarse presión de encima y no dejar que el miedo le paralice.

 

Por hoy es suficiente.

 

Analiza y asimila lo que te acabo de contar porque así empezarás a debilitar al virus que alimenta el síndrome del impostor.

 

Mañana te voy a compartir porqué el síndrome del impostor es más frecuente y más agudo entre las personas que quieren escribir que en cualquier otra actividad o profesión y te daré las 3 claves que utiliza uno de los escritores que más libros vende para seguir debilitando al virus que lo alimenta.

 

Pero eso será mañana.