¿Cuál es tu excusa?

Por María López Mayol

El correo de hoy va a provocar que muchas personas se den de baja de la suscripción.

Y está bien.

Así sea.

No estoy aquí para ser tu amiga. Ni para caerte bien.

A ver… tampoco es que quiera caerte mal. 

 

Entiéndeme.

No te escribo para dorarte la píldora y decirte cosas que inflen tu ego.

Estoy aquí para desbloquear tu mente, tu vida.

Para decirte que hay más posibilidades y realidades de las que eres capaz de ver.

Y para que aprendas a poner a tu ego en su sitio.

 

Presta atención.

 

Yo no tengo nada en contra del ego.

Tampoco nada a favor.

Es probable que sepas qué es el ego, pero por si no. Te doy unos apuntes rápidos.

 

El ego es lo que llaman el “falso yo”. 

¿Y por qué le llaman así?

Porque no es tu “Yo real”, aunque él juega a aparentar a serlo (el real), pero no lo es. Porque es “el falso”.

 

El ego es lo que también se conoce como “personalidad”, Tu personalidad, que no deja de ser una construcción que te has hecho o te han hecho a base de ideas, creencias, experiencias… 

Y eso te lleva a creer que «Tú Eres Así». «La vida es Así». «Y el Mundo es Así» como tú lo ves (desde esa construcción).

Podría escribir 100 páginas con el tema del ego, pero no es plan. Ni el momento.

Lo importante que tienes que tener en cuenta es que el ego no es Tu Esencia.

 

Aunque tú creas que sí. (Ahora yo al oído te digo: “crees que sí, porque tu ego es esa vocecita que oyes en tu cabeza y que quiere que lo que creas. Porque si pensaras que puedes ser diferente, su existencia (la del ego) corre peligro. Y el ego no quiere correr peligro)

 

Y él lo sabe. 

Por eso el ego tiene un montón de estrategias de supervivencia.

¿Y sabes cuál es el nombre de todas esas estrategias?

 

Excusas.

Excusas son todos esos argumentos, cosas y justificaciones que usas para no llevar a cabo acciones que puedan poner en peligro tu realidad conocida.

 

Por ejemplo, cuando te gustaría estar más en forma y dices “es que no tengo tiempo”. Excusa.

 

Otro: cuando te gustaría aprender algo, hacer una formación, y dices “es que ahora me viene mal”. Excusa.

 

A ver, te voy a contar una cosa para que te quedes tranquilo: no puedes acabar con el ego. No lo puedes matar. Ni vencer. 

Pero sí puedes aprender cuáles son sus estrategias, jugadas y mecanismos. Cómo se mueve. 

Y puedes aprender a relacionarte con él. A jugar con él.

 

A que sea él el que se amolde a tus reglas y no Tú a las suyas.

 

Es como si trataras con un niño travieso y caprichoso al que le quieres mostrar de qué va la vida sin dejarte manipular por sus chantajes emocionales o lloros.

Porque insisto, no puedes acabar con el ego. 

Si piensas que sí. Estás equivocado. Me da igual si te lo ha enseñado un maestro zen, o te lo ha dicho una voz después de tomarte un chupito de ayahuasca.

El ego forma parte de la naturaleza del ser humano. Mientras vivas en esta dimensión y seas de la especie humana. Tendrás ego. Igual que tendrás corazón, hígado y piel.

Así que el primer paso para poner al ego al servicio de Tu Ser y no al revés es empezar a cuestionar todos los motivos por los que haces o dejas de hacer algo.

Dicho de otro modo, empieza a mirar tu vida, tu comportamiento, tus decisiones, tus acciones… TODO, con la mirada y la mente de un niño de 3 años.

 A esa edad el ego aún no se ha formado.

¿Qué es lo que hace un niño de 3 años cuando le dices que no puede hacer algo? 

Te pregunta: ¿Y por qué?  ¿Y por qué no?

Pues haz eso.

 

Cada vez que oigas una voz en tu cabeza diciendote que no puedes lo que sea, pregúntale ¿y por qué? Y cuando te responda, le vuelves a preguntar a ¿y por qué? 

Escucha con honestidad y valentía y observa cuánto de verdad hay en esos argumentos.

 

Recuerda esto: detrás de una excusa SIEMPRE están el ego y miedo. 

 

El miedo es del ego, nunca del Ser.

 

Si quieres profundizar más y aprender recursos y estrategias para no dejar que tu vida esté condicionada y bloqueada por las excusas, lo puedes hacer en el RETIRO Y RESPIRO CON CABALLOS que haremos el mes que viene en un paraje natural de Teruel.

 

Si sientes un impulso interior y deseo interior de ir y a la vez oyes una voz en tu cabeza diciéndote que no puedes porque… 

 

Esa voz es el ego.

 

Mira bien los motivos y las razones que da porque muy probablemente, con una probabilidad del 99,99%, sean excusas.

 

Es imposible acallar la voz del ego, no oírla. Pero sí es posible, no hacerle caso.

Y escuchar la otra voz: la del corazón.

 

Al retiro ya no te puedes apuntar porque ya fue, pero si te gustan los caballos y quieres saber cómo neutralizar el ego y liberar tu mente recomiendo estos dos libros:

La mujer que aprende de los caballos.

Vivir en modo caballo

 

Cuídate.

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