La base de toda buena relación es la confianza. Para tu caballo, también

Que un caballo confíe en la persona con la que está en todo momento sin importar lo que haga ni donde esté es algo vital.

Y es algo a lo que poca gente presta atención.

Y si lo hicieran evitarían muchos pero que muchos problemas y accidentes.

Hay muchísima gente ahí fuera obsesionaba con estar con un para que éste le haga compañía.

Le haga disfrutar.

Le haga sentir bien.

Le ayude a conseguir alguna meta, ya sea participar en un campeonato o superar un trauma…

Y no digo que eso esté mal.

Otros, obsesionados con tener caballos como señal de estatus.

O para ganar dinero.

Y tampoco digo que esté mal.

Sin embargo, todos estos detalles, me parecen «focos» que no apuntan a lo realmente importante.

No apuntan a ese lugar que te permitirá lograr algo mucho más importante: un animal equilibrado, alegre y que confíe en ti.

Un auténtico compañero.

Mira, cuando yo empecé a querer estar de verdad con caballos, en muy poco tiempo empecé a conseguir que los caballos estuvieran conmigo de un modo que muchos profesionales del mundo ecuestre, teniendo mucha más trayectoria, no lograban.

Sabía conseguir la confianza absoluta de los caballos.

Empecé haciéndolo con caballos traumatizados y resabiados que evitaban la compañía de la gente e incluso de sus dueños.

Luego con potros jóvenes.

Luego con caballos muy mayores que, hartos del ser humano y de una vida monótona y anticaballo, se habían convertido en zombis y no tenían ningún interés por nada. Ni siquiera por vivir (cómo me duelen esos caballos).

Y luego logré lo mismo con los perros. (Con los míos y los de conocidos y clientes que venían en compañía de sus perros, que tenían algún tipo de comportamiento extraño o agresivo).

Aplicaba los mismos principios.

Porque hay una serie de principios y leyes biológicas que funcionan con todo bicho viviente.

Porque, había comprendido y sabía muy bien cómo ganarme la confianza de un caballo (o perro, o gato…).

Una vez empezaba a tratarles, sabía cómo atraerles y conquistarles.

Por eso, al margen de que tengas caballo o no, de que quieras hacer equitación o terapias, y de que te quieras formar conmigo en esto o prefieras hacerlo con otra persona, hazme caso en una cosa, te lo digo con sinceridad:

Si sabes ganarte plenamente la confianza de un caballo, te será mucho más fácil lo que sea que quieras hacer junto a él.

Es así.

Puedes creerme.

Podrás lograr cosas con los caballos que incluso a ti te sorprenderán.

Solo necesitarás, saber conquistar su total confianza.

Ganarte su corazón.

La principal razón por la que la mayoría de caballos van al matadero

¿Sabes por qué decenas de miles de caballos van al matadero cada año?

No hablo de caballos criados como animales de abasto, es decir, esos que desde su nacimiento se crían para alimentar a gente.

No. Hablo de caballos que inicialmente nacieron para ser animales de compañía.

Es una realidad.

Una triste realidad que muchas personas desconocen y otras muchas se niegan a ver.

Te repito la pregunta: ¿sabes por qué la mayoría van al matadero?

No es porque sus propietarios no tengan dinero para mantenerlos. Esos casos son muy pocos.

Tampoco es porque estén enfermos y su propietario prefiera desprenderse de él. Esos casos existen, pero tampoco son la mayoría.

Tampoco porque sean muy mayores y ya no sirvan para montar u otra actividad. Eso también ocurre, pero también es un porcentaje bajo.

La razón principal por la que la mayoría de los caballos domésticos van al matadero es porque las personas no pueden con ellos.

¿Qué quiero decir con que no pueden con ellos?

Que el caballo no responde como ellos querrían.

No hace lo que desean.

Son caballos inmanejables.

¿Y sabes por qué ocurre eso?

Porque la mayoría de la gente, incluidos muchos adiestradores y jinetes, se enfocan en el cuerpo del caballo.

Trabajan el cuerpo del caballo.

Por eso les ponen filetes, bocados, gamarras, tijerillas, cierra bocas, orejeras e incluso serretas porque centran su atención y su relación con el caballo en controlar y dominar el cuerpo del caballo.

Eso no funciona.

No, con la mayoría de los caballos.

Funciona sólo con algunos, que por miedo al dolor terminan cediendo a las peticiones de las personas.

Lo hacen de mala gana.

No ceden convencidos, sino vencidos.

Y esa es a su vez una de las razones de que en las escuelas de equitación y en los centros de rutas a caballo haya tantos caballos que están zombis y se mueven de forma automática.

Si crees, que esa es la mejor forma de hacerlo, yo no te puedo ayudar.

No tengo nada para ti sobre caballos que te pueda interesar.

Si intuyes que tiene que haber otra forma de adiestrar un caballo. Una forma en la que no se violente al caballo y te gustaría saber en qué consiste, cómo funciona y por qué.

Esta masterclass te va a interesar.

Si supieras la de problemas y disgustos que te vas a evitar y la de dinero que te puedes ahorrar en la educación y cuidado de tu caballo, desearías haber tenido la oportunidad de comprar esta masterclass el primer día que viste un caballo y te enamoraste de él.

 

Preguntas frecuentes

 

¿Qué recibiré? ¿Cómo funciona?

Es una masterclass en vídeo (también la podrás escuchar sólo en audio) y escrita.

Además hay otros dos vídeos de regalo.

En la masterclass propiamente dicha no salen caballos.

En los vídeos de regalo, sí salen caballos.

En total son casi tres horas de vídeo más un PDF de 46 páginas.

Lo recibes nada más comprarlo. Y tienes acceso de por vida.

¿Y por qué no salen caballos en la masterclass?

Porque en este caso he preferido que te enfoques en lo que te cuento más que en lo que hago.

Lo he hecho así para evitar que la imagen te distraiga del mensaje importante. Que son una serie de principios sobre los que trabajar.

¿Es subvencionable?

No.

Se trata de material de muy alta calidad destinado a personas deseosas de conocer a los caballos y tener una relación respetuosa con ellos.

¿Existe algún tipo de garantía de devolución?

No. Así que piénsalo con calma.

Me parece caro para la duración que tiene

Entonces no lo compres.

Te lo digo completamente en serio. No es una técnica de venta, si piensas así, no lo compres, porque si valoras la formación por su duración no tienes la mentalidad adecuada para sacarle provecho.

¿Se puede financiar o pagar a plazos?

No.

 ¿Haces descuentos u ofertas?

No. 

¿Respondes a dudas?

Si hay algo que no entiendes de lo que cuento en la formación puedes escribirme a hola@marialopezmayol.com y te responderé.